Un buen pellet puede perder calidad si se almacena mal. La humedad es su principal enemigo: un pellet húmedo se deshace, reduce su poder calorífico y puede llegar a atascar el sistema de alimentación de la estufa o caldera. Elegir bien dónde y cómo guardarlo es tan importante como elegir la marca.

Almacenamiento en sacos

Es la opción más habitual para estufas domésticas. Los sacos de 15 kg deben guardarse en un lugar seco, cubierto y ventilado: un trastero, garaje o cuarto interior son buenas opciones, siempre que no haya filtraciones de agua ni humedad ambiental elevada. Conviene evitar el contacto directo con el suelo, apoyando los sacos sobre un palé o una base elevada, y dejar cierta separación de las paredes para que circule el aire.

Los sacos originales suelen venir en plástico que ofrece cierta protección, pero no son estancos al cien por cien, así que no es recomendable almacenarlos a la intemperie ni en espacios con humedad relativa alta de forma continuada.

Almacenamiento en silo

Para calderas de pellets, lo habitual es contar con un silo textil o de obra que permite almacenar varias toneladas y alimentar el equipo de forma automática mediante un sistema de aspiración o tornillo sin fin. El silo debe instalarse en un espacio cerrado, seco y con acceso para la descarga del camión cisterna, normalmente junto al cuarto de calderas.

Es importante que el silo esté bien sellado frente a la humedad del terreno o de paredes cercanas, y que el suelo sobre el que se apoya esté nivelado y protegido de filtraciones.

Condiciones que hay que evitar

  • Espacios con humedad ambiental alta o mal ventilados.
  • Contacto directo con suelos de tierra o cemento sin aislar.
  • Exposición a la lluvia o a la nieve, aunque sea de forma puntual.
  • Cambios bruscos de temperatura que favorezcan la condensación.
  • Apilar los sacos contra paredes con humedad por capilaridad.

Cómo saber si un pellet se ha estropeado

Un pellet en mal estado se deshace fácilmente al tacto, pierde su forma cilíndrica compacta o presenta polvo excesivo en el fondo del saco. Si esto ocurre, es mejor no usarlo en el equipo, ya que puede generar más ceniza, menos calor y más necesidad de limpieza.

Guardar el pellet en un espacio adecuado, con la humedad controlada y sin contacto con el suelo o el exterior, es la forma más sencilla de aprovechar al máximo su rendimiento y evitar averías en el sistema de alimentación de la estufa o caldera.

Deja una respuesta

Sobre esta web

calefaccionpellets.com es una guía independiente sobre estufas, calderas y sistemas de calefacción de pellets. Analizamos precios, eficiencia y mantenimiento para ayudarte a elegir la opción más adecuada para tu hogar.